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martes, 17 de abril de 2012

Ermitas y más ermitas


Sin salirnos del capítulo más cristiano, es importante destacar que al igual que a todo aquel que le mencionan Madrid se le viene a la cabeza ‘El Santiago Bernabeu’ o ‘La Puerta del Sol’, aunque no sean conocedores a todo el mundo que se le hable de un pueblo pequeño se le viene a la cabeza la típica plaza céntrica rodeada de árboles y acompañada de varios bancos de descanso, una fuente y un pequeño cerco de arena para que los más pequeño encuentres su diversión y justo en medio la Iglesia del pueblo con el mítico reloj que suena que marca las horas media y en punto.

Pues ese es el escenario de la gran mayoría de los pueblos de La Rioja, en muchos de ellos únicamente es eso lo que hay que visitar. Por ejemplo, Nieva de Cameros, además de una amplia plaza de la ‘Tela’, algún bar, el antiguo colegio habitado en sus inicios por frailes y utilizado como refugio en la actualidad, sus fiestas, sus danzas típicas o sus costumbres culturales este pueblo es conocido por el gran numero de ermitas con las que cuenta; El paseo de la soledad que conduce hasta una ermita donde está la Virgen de la soledad que se pasea en Semana Santa, la Ermita de San Antón, la Iglesia de Santiago, la Ermita del Collao, la ermita de San Pelayo o la Iglesia de San Martín entre otros. De hecho una vez al año se hace una ruta de Ermitas desde Nieva hasta Montemiediano por el monte. Para todo aquel que le gusta andar que sepa que en La Rioja tiene de todo.
Ermita de la Soledad


Además de tradicional en lo que respecta a la ganadería y la agricultura, La Rioja está caracterizada por conservar una gran historia religiosa y por ser una Comunidad, sobre todo en la zona de los pueblos más pequeños, muy creyente.  Por lo que este tipo de ‘milagros’ existen en la mayoría de los pueblos. Por ejemplo, en Islallana, ya conocido, se cuenta que hace muchos años vino una gran peste que no paraba de matar a todos los vecinos del pueblo, como se suele decir por sus barrios ‘Caían como moscas’. Así que los vecinos decidieron dedicarle diversas novenas al patrón del pueblo, ‘San Francisco Javier’ para ver sí ocurría el milagro y a los nueve días la gente dejó de morir y de contagiarse por esa enfermedad. Desde entonces todos los meses de marzo se le dedican nueve novenas al Santo.
No hace mucho tiempo se le hizo una entrevista a un vecino de Villanueva de Cameros con mención a uno de los nogales más famosos de la Sierra de Cameros ya que cuenta la leyenda que “La Virgen de los Nogales ni es comprada ni es vendida es bajada de los cielos en un nogal aparecida”. De hecho las vecinas más veteranas de Villanueva aseguran que el nogal tiene la forma Santa aunque la suma de los años y el trato de los más jóvenes le han hecho perder mucho. Lo que sí se puede afirmar, como se dijo en la entrevista, es que por alguna razón, santa para los que crean y natural para los ateos, no ha habido ni un solo años que el nogal no haya dado una maravillosas y frescas nueces.

Los pueblos de los milagros...¡¡¡

Dando un gran salto, aprovechando la época Santa y lo que representa nos vamos a dirigir a lo más alto de la Rioja Media, Villoslada de Cameros. Este magnífico pueblo, con un porcentaje de población algo superior que algunos de los mencionados en la zona de Cameros. Al igual que Ortigosa, en este rinconcito serrano podemos encontrar tiendas, bares, restaurantes e incluso hoteles en los cuales se han hospedado algunos famosos como Alejandro Sanz. Pero si hay algo por lo que todo riojano y muchos forasteros conocen esta localidad es por la explanada que se encuentra unos kilómetros más arriba.
Achichuelo
Dejando la vegetación más llamativa a los lados y pasando por el ‘Achichuelo’ perfecto lugar de acampada llegamos a la ‘Ermita de Lomos de Orio’. Cuenta la leyenda que antiguamente un buen pastor se encontró a un pequeño cocodrilo en las cercanías al río achichuelo y que poquito a poco lo fue alimentando, hasta que un día el lagarto creció e intentó atacarle. El buen pastor subió, casi sin aire, hasta la ermita se puso de rodillas y le rogó a la Virgen de Lomos que le salvase.

Ermita de Lomos de Orio
De tal modo que cuando el cocodrilo iba acceder de forma milagrosa la puerta se cerró y partió en dos al animal. Desde entonces  siempre hay una pequeña representación de aquel animal en la puerta de la Iglesia. Son muchos los peregrinos, paseantes y aventureros que recorren la caminata para hacerle ofrendas a la virgen o darle agradecimientos. Yo por ejemplo, una vez al año camino desde Villanueva de Cameros hasta la Ermita, aproximadamente 18 kilómetros. El paisaje, la altura, el olor a vegetación y a pureza e incluso el agua de la fuente son totalmente diferentes a las de cualquier lado.

lunes, 26 de marzo de 2012

Más vale poco y bien ganado que mucho pero enfangado

Continuando hacia el norte, a 6 kilómetros del puerto de piqueras y al lado del embalse de pajares, encontramos San Andrés de Cameros, aldea perteneciente a Lumbreras. Por lo que, al igual que otros ejemplos similares, no cuenta con los privilegios ni la envergadura de un pueblo o de una villa.

Sin embargo, tiene otras características maravillosas que la definen, por ejemplo su historia. Este adorable territorio ocupado por apenas 35 habitantes, antiguamente estaba situado en la parte más baja, donde está actualmente el pantano de pajares, junto a otro pueblo vecino que se llamaba igual que el embalse.

Debido a los problemas y la escased de agua que manifestaban la mayoría de los pueblos de la zona, se decidió hacer un gran embalse con inmensa profundidad capaz de solventar algunas de las necesidades más demandadas de los vecinos de la Sierra. Pero, para que el proyecto se llevase a cabo los habitantes de San Andrés y Pajares tenían que abandonar sus casas.

Y así se hizo, todos y cada uno de ellos, con ayuda del Gobierno de la Rioja, compraron una casa en la zona, desértica hasta entonces, de encima. De tal modo que ambos pueblos se unieron en uno solo que actualmente  se llama ‘San Andrés de Cameros’.

Esta es la razón que explica que todas y cada una de las casas sean exactamente iguales, y todas las calles sean idénticas, porque se construyeron a la vez y con el mismo objetivo. Para los aldeanos no tuvo que ser nada fácil ver como el agua iba arrastrando sus casas, sus calles, su plaza, su iglesia, su vida, pero como buenos serranos sabían que era para el bien de todos.

Para todo aquel que quiera saber más sobre este pequeño municipio, historia, cultura, actividades, fiestas, cánticos, puede acceder a su blog o al propio Museo Etnográfico con el que cuenta, y el cual es llevado por dos de las vecinas más mayores.

martes, 20 de marzo de 2012

Ortigosa, una de las grandes


Quizás mostrando esta visión se tiende a pensar que la Rioja Media, apenas tiene habitantes y que los que tiene viven anclados en el pasado. Pero no es así. No cabe duda de que los kilómetros que separa estos municipios de la provincia riojana les limitan en gran parte ,pero no por ello les anula por completo. Es cierto que la Sierra cuenta con pueblos muy pequeños, algunos de ellos con un solo habitante como Castañares pero no todos se caracterizan por ello.

De hecho hay tres o cuatro pueblos que tienen mayor capacidad de población y de espacio y que sirven de ayuda a los demás pueblos y aldeas vecinos.




Ejemplo de ello es Ortigosa de Cameros, a pesar de que está en una zona un tanto alejada y que en épocas de invierno se deificulta muchísimo su acceso, es uno de los puntos de encuentro de la mayoría de los vecinos de alrededores porque tiene ciertos ‘privilegios’ que los demás no tienen y que resultan muy necesarios. 

Tienda alimenticia, consultorio médico, farmacia y lo más importante escuela. Esto último no es ninguna tontería si se tiene en cuanta el contexto. Es importante porque a ella acuden niños de; Pradillo, Villanueva, Gallinero, El Rasillo, Montemediano, Nieva… que no tienen escuela en sus pueblos desde hace muchos años.

Todas las mañanas la comunidad pone a disposición, un autobús escolar, que va recoriendo pueblo a pueblo, en alguno de ellos para recoger a un niño nada más, hasta llegar a Ortigosa. Es algo que supone un gasto pero sale más barato que abrir una escuela para uno, dos o tres niños que hay en cada pueblo.

Hace unas semanas, debido a los recortes sanitarios que se están llevando a cabo en La Rioja, uno d elos médicos titulares, Javier Almazán, afirmó que lo único que  la población rural exige es   educación y sanidad. Algo que vemos aquí reflejado si tenemos en cuenta que Ortigosa está más habitado que otros pueblos no porque sea más bonito, sino porque tiene servicios mínimos imprescindibles.

Dejando este apunte, importante, de lado, hay que decir que además este municipio cuanta con una de las actividades turísticas más importantes de la zona rural de Cameros, ‘las Cuevas de Ortigosa’ que solo se pueden visitar a partir de Semana Santa pero que vale la pena.

Nadie que aquí acuda puede dejar de pasear por sus calles de piedra, mojarse en sus antiguas cuevas, ni dejar de pasar por 'el puente de San Martín', realizado por iniciativa de los hermanos Pedro María y Juan Moreno Ulloa, en el año 1924. Cuenta con tres tramos desiguales, dos laterales rectos y uno central en arco y está a 60 metros del río Alberco. Cada pueblo esconde una experiencia única e inolvidable.

De lo mediano a lo pequeño

Islallana, tiene pocos habitantes, pero, a medida que vamos ascendiendo de altura, los siguientes pueblos de la Sierra tienen los mismos o menos todavía. Pasamos por Viguera, caracterizado por el llamativo paradero que tiene en lo más alto de pueblo y al cual en invierno con las nevadas es muy difícil acceder.

Nestares y Nieva, hermosos pueblos situados a gran altura, cuyos empalmes (acceso) están formados por numerosísimas curvas rodeadas de vegetación. Un porcentaje muy amplio de su población en los años 40 tuvo que emigrar a América en busca de una vida mejor.

Montemediano de Cameros
Entre curvas retorcidas curvas, vegetación de todos los tipos y preciosas vistas llegamos a Montemediano, aldea de Nieva de Cameros, habitada por no más de 6 o 7 vecinos.

Este pequeño rincón, que cuenta con cuatro hermitas, hace años era uno de los pueblos más concurrido de la Sierra, de hecho y a pesar de su escasa población, hoy en día sigue teniendo unas  de las fiestas más solicitadas de los Cameros. Son pocos los vecinos, casi todos muy ancianos, pero se arreglan como pueden para que no les falte de nada y puedan llegar a todo, unos limpian las calles, otros poner flores en las ermitas, otros cuidan la Iglesia, otros cortan las malas hierbas de los huertos comunes…

No tiene tiendas ni tampoco bares pero en fiestas, los más jóvenes convierten sus lonjas en pequeños grandes ‘pubs’ para todo el que quiera refrescarse.

Con vecinos así da gusto. Una vez por semana acuden varios camiones de venta ambulante con pescados, frutas, legumbres, carnes y cada quince días el médico de la Sierra va a visitarles y les lleva las medicinas que necesitan. La verdad es que en ese pueblo solo se respira cariño y compañerismo. 

Es cierto que Montemediano no es un ejemplo de pueblo Serrano que viva un gran crecimiento de población en fechas estivales pero si se dnota un ambiente más concurrido que el habitual. Cada casa pintada de un color y con una estructura diferente pero todas ellas caracterizadas por sus grandes y hermosos balcones llenos de flores de todo  tipo, y su estructura antigua.


Uno de los habitantes es el dueño de la casa rural, un lugar emblemático para descansar, relajarte y vivir unos días diferentes en un ambiente muy familiar. Nieva de Cameros (que es bastante más grande y está más habitada, sobre todo en verano) y Montemediano suelen ser una de las rutas más demandadas por los veraneantes debido a su altura, la gran cantidad de ermitas y leyendas con las que cuentan y la hermosa e interminable vegetación que conserva.

Parece ser que los pueblos de La Rioja no dicen toda la verdad en sus topónimos ya que en este caso más que mediano es muy pequeñito.

Islallana, el pueblo de las tres mentiras


Islallana
Si lo que queremos es hacer un pequeño recorrido por los rincones más emblemáticos de La Rioja, y concretamente de la Sierra camerana, el punto de partida ha de comenzar en Islallana.


Este municipio es conocido como el pueblo de las tres mentiras, ya que ni es pueblo, ni es isla ni es llana. Deducciones obvias si se tiene en cuenta que todas sus calles son cuestas empinadas, que es considerada una aldea por no superar la centena de habitantes y que lo más parecido que tiene al mar es el río Iregua.
Esta aldea es uno de los puntos más curiosos de la geografía riojana, porque en sí no aparece en ninguno de los grandes mapas, sin embargo es uno de los lugares que más belleza esconde. Pero, no solo por ser un tanto embusterillo sino por sus grande y famosa roca, ‘La Peña de la Cruz’.
Las peñas de Islallana
Un enorme monte que comprende dos grandes explanadas de descanso, ‘la cruz pequeña’, que es como llaman los vecinos a la primera zona de descanso que está a unos 15 minutos andando desde la zona urbana del pueblo, y la ‘cruz grande’, a la que cuesta llegar bastante más rato ya que está formada por cuestas empinadas, matorrales y grandes pedruscos que apenas dejan entrever un camino muy estrecho.

A la primera, aunque a duras penas, se puede acceder en coche, a la segunda de ninguna de las maneras. Muchos peregrinos, escaladores y grandes valientes hacen rutas todos los fines de semana por estas tierras, sobre todo en épocas primaverales y veraniegas.
Ver, desde la cima de la montaña grande, todo Logroño y sus alrededores no tiene precio. Las vistas que presta este paisaje son inolvidables. Para el pueblo es un honor contar con estas  rocas que conservan y cuidan desde hace cientos de años. De hecho una vez al año se hace una romería.

El primer fin de semana de Mayo se celebra ‘el día de la cruz’. Todos sus vecinos y las gentes que quieran, cargan sus mochilas con comida, bebida y mantas y ascienden andando hasta la explanada pequeña donde acampan para que ningún vecino les quiete el sitio. Después caminan hasta la roca grande donde almorzarán y descansaran un rato y por último se baja de nuevo al campin donde se escucha misa, se bendicen las tierras y se come todos juntos como una gran familia.

Cuenta la leyenda que el resto del año esta pequeña zona rocosa cuida los campos de los vecinos de la aldea para que produzcan la mejor de las cosechas.

La gran mayoría, exceptuando una, de las fotografías están realizadas por mí y mis compañeros, los cuales hemos hecho una perfil de este bello pueblo en facebook para darlo a conocer, socializarlo, y unir a los vecinos.

lunes, 12 de marzo de 2012

Donde reina la tranquilidad...

Para todas aquellas personas que lleven toda la vida viviendo en grandes ciudades, o en lo que algunos llaman ‘pueblos’, aunque reúnan a mil habitantes, puede que esto les resulte bastante más novedoso que a aquellos que llevamos toda la vida viendo lo mismo. La Sierra Camerana, alberga gran variedad de pueblos, el más grande de todos es Torrecilla de Cameros que cuenta con trescientos habitantes. El resto son muy variados, desde los, aproximadamente, cien habitantes que tiene Villanueva hasta los tres vecinos con los que cuenta Aldeanueva de Cameros, el pueblo más pequeño (en cuanto a población) de esta zona.

Torrecilla de Cameros
Son municipios que ven crecer enormemente su población en vacaciones, ya que es la época en la que todos aquellos que un día, por diferentes razones, abandonaron su poblado, y en Semana Santa y verano vuelven a esas grandes casas que aún conservan.

Es entonces, cuando las frías y solitarias calles se llenan del barullo de los niños que juegan sin cesar a ‘bote bote’ o ‘polis y cacos’, las aguas del río Iregua se convierten en la perfectas piscinas municipales y las plazoletas de las casas se transforman en un pequeño casino en el que las vecinas juegan a la brisca mientras los maridos en los taburetes de al lado se juegan un par de puros al mus. En definitiva, vuelve el espíritu de los verdaderos pueblos.

Cuadro de la Casa Rural de Aldeanueva
Es importante destacar que algunos de estos lugares, que se irán comentando, ni siquiera están registrados como pueblos, debido que carecen de ciertos privilegios, como ayuntamiento propio, consulta médica, piscinas municipales, escuelas…por lo que se consideran aldeas. Como dice el representante de turismo rural de Los Cameros, Chus Toledo,  “ Hay que saber donde se viene.

Hablamos de una zona en la que el cajero o la gasolinera más cercana están a 50 kilómetros, no hay farmacia, ni centros comerciales, hay días enteros en los que el único sonido que se escucha es el del reloj de la Iglesia marcando las horas, en muchos casos ni siquiera hay tiendas alimenticias ni bares.

La Sierra Camerana
Sin embargo, tienen otro tipo de privilegios que los hace diferentes y exclusivos, la percepción del tiempo es mucho más lenta, no se conoce el estrés, en las calles no existe el peligro, las puertas de las casas siempre están de par en par sin preocupación…

Aquí únicamente acuden los que realmente conocen esto y a precisamente por eso lo adoran. 

Con un nuevo destino, La Sierra Camerana

Aldeanueva de Camaeros
Después de dar una vuelta por la localidad logroñesa, haber celebrado sus fiestas, conocido sus parajes más destacados y haber degustado unas sabrosas tapitas en la Calle Laurel acompañadas de un exquisito Rioja, es el momento de emprender el camino hacia aquellos parajes que nada tienen que ver con lo que se ha contado hasta ahora pero que también pertenecen a La Rioja.

Y es que, como dije en los comienzos, uno de los objetivos de este blog es que los visitantes que aquí hagáis una parada os valláis no solo con un buen sabor de boca sino también con un conocimiento más amplio de los rincones más bonitos y más escondidos de esta comunidad. Para ello nos desplazaremos hasta La Rioja Media, que comprende los pueblos de El Cameros Viejo y El Cameros Nuevo.

La gran mayoría de estos pueblos no superan los cien habitantes en invierno. Aunque en menor medida, debido a la crisis, estos pueblos siempre han sido el paraje perfecto de los veraneantes, de modo que dependiendo de las temporadas estos lugares pasan de ser pueblos solitarios a reunir a un amplio grupo de familias que durante los meses estivales llenan de alegría y color los pueblos de la Sierra.